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La Plataforma Catasalacarta.com entrevista a la enóloga María Curiel Fernández sobre el mundo del vino y el arte de la cata del vino.

 Buenos días María,

Muchas gracias por acudir a esta entrevista que tiene como objetivo, hablar del mundo del análisis sensorial del vino, como experta que eres.

R. Gracias a ti Carlos y a la Plataforma Catasalacarta. Agradezco el interés en realizarme esta entrevista. Por parte de la Plataforma me parece genial que a los sumilleres nos realicéis estas entrevistas para darnos a conocer entre los amantes del vino. Asimismo te quiero dar la enhorabuena por la creación de esta Plataforma. 

Se agradecen tus palabras de felicitación María. Eres muy amable.

Para los que no tengan el placer de conocerte, decirles que María es graduada en Enología por la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias en Palencia. Ha trabajado en dos bodegas como enóloga auxiliar encargada de la elaboración de los vinos. Ha realizado las Catas Riberjoven en el Hotel A.F. Pesquera (Peñafiel). 

Es una chica vallisoletana, joven entusiasta, responsable, apasionada del mundo del vino y siempre con ganas de aprender y transmitir sus conocimientos a los demás.

Si te parece María, damos comienzo a la entrevista…

P.- ¿Por qué motivo o motivos te adentraste en el mundo de la cata del vino, María?

R. Empecé el grado en Enología por la Universidad de Valladolid, porque me llamó bastante la atención que existiesen unos estudios concretos para la elaboración del vino. Además mi familia está repartida por zonas de tradición vitivinícola y me decidí a probar. Mi sorpresa fue que cuando entras en el mundo del vino, te "atrapa" tienes cada vez más interés en aprender cosas nuevas. Concretando en la cata... ¡es increíble!, siempre estás aprendiendo y catando productos nuevos, todos los vinos son diferentes, todos tienen su encanto, siempre tienes esa sensación de querer probar y conocer más y más.

P.- Cómo experta que eres… ¿qué significa para ti “catar” o analizar sensorialmente un producto?

R. Considero que el análisis sensorial de un producto es muy importante porque es lo que ese producto te va a transmitir a través de los sentidos, y en función de eso, decides si te gusta o no te gusta. Es la parte fundamental tanto de alimentos como de bebidas. Además, las ventas de un determinado producto dependen de si ese producto gusta a los clientes o no. A nadie se le ocurriría comprar un producto que sensorialmente no le gusta por bonita que sea la etiqueta o la presentación del producto.

P.- ¿Qué tipo de cata es la que más te gusta celebrar y por qué?

R. La cata de vinos. En primer lugar, porque es mi principal especialidad y además existe una enorme variedad de vinos, por lo que puedes explicar al público muchos temas tanto de los tipos de vino, de su elaboración, de las variedades de uva empleadas... Últimamente existe mucha gente interesada en la cata de vinos y en mejorar sus conocimientos en este mundillo, me encanta ver el interés que ponen cuando se atreven a realizar preguntas más técnicas porque considero que se está mejorando de manera importante la cultura vitivinícola de los asistentes.

P.- ¿En qué medida el esfuerzo y trabajo de los productores gastronómicos se valora gracias a la cata?.

R. La valoración del esfuerzo y trabajo de los productores gastronómicos es muy elevada debido a la cata. La cata es, como he explicado anteriormente, un factor fundamental en el que se decide si un producto agrada o no. También hay que tener en cuenta las preferencias de la gente, no todo el mundo tiene los mismos gustos, pero en general cuando un producto está bien elaborado, la gente sabe apreciarlo, independientemente de que sea de su gusto.

P.- ¿Crees que por parte de los bodegueros y resto de fabricantes gastronómicos se deberían de promocionar las catas para fomentar e incrementar el consumo de sus productos? ¿Venderían más y mejor?.

R. Claramente sí a ambas preguntas. Cuando voy de asistente a catas, me gusta ver lo que hay en el ambiente, lo que llama la atención, lo que agrada, las críticas... todo sirve para sacar conclusiones. El resultado que obtengo siempre es que si el producto se presenta correctamente y se hace ver el esfuerzo que conlleva, a todos los asistentes se les queda la idea de "este producto me gusta y quiero adquirirlo", siendo en varias ocasiones la respuesta de quiero comprarlo para que lo pruebe mi familia, mi amigo que se que le gusta... por lo que ya no solo te das a conocer a unas determinadas personas sino que luego el boca a boca te abre muchas más puertas.

P.- ¿Opinas que la etiqueta de un producto por sí sola vende?

R. Sí, la etiqueta de un producto es muy importante, es su carta de presentación y es lo primero que entra por la vista. A día de hoy existen diversos tipos de etiquetas en cuanto a sus diseños, permaneciendo los requisitos legales en todas ellas. Existe una prueba clara de la importancia de la etiqueta, cuando se va al supermercado a la sección de vinos y se espera un rato, aparecen personas buscando un vino y entre todos los que hay tienen que elegir. En la mayoría de las ocasiones se escucha un "a mí me gusta este porque llama la atención su etiqueta" o "mira qué etiqueta más original", por lo tanto, la etiqueta ya está vendiendo ese producto.

P.- En las catas que celebras ¿qué es lo que más le interesa al Cliente la parte más lúdica o la parte más formativa?

R. Considero importante que la parte formativa se complemente con la lúdica. Ambas partes son muy valiosas, porque cuando doy una cata es para que la gente se lleve algo nuevo que ha aprendido pero tampoco quiero que  permanezcan quietos, en silencio, porque ¡esto no es el colegio! La parte lúdica es la que "rompe el hielo" entre la persona que está dando la cata y los asistentes, de manera que luego se crea una participación y como resultado una cata conjunta en la que todos aprendemos de todos.

P.- Para aquellos Clientes que quieren apuntarse a una cata pero lo que buscan es algo más lúdico… ¿Qué actividades se pueden organizar en una cata para conseguir ese fin? 

R. Existen numerosas actividades que se pueden realizar con el fin de hacer una cata más divertida. Entre esas actividades destaco las de jugar con los sentidos, como pueden ser diferenciar colores, olores y sabores en los productos, actividades de juntar productos parecidos y separar aquellos que apenas tengan similitudes, actividades en grupos donde tienen que exponer con sus palabras o incluso gestos lo que les parece un determinado producto... En resumen, actividades sencillas y divertidas pero que en el fondo hacen ver e incluso mejoran las capacidades organolépticas de los asistentes.

P.- No todos los clientes tienen misma agudeza sensorial para la cata… ¿Es posible gracias a la práctica mejorar esa capacidad sensorial?

R. Sí, sólo la práctica consigue mejorar, de hecho la mayoría de las personas cuando dan sus primeros pasos en la cata, y lo digo por experiencia, no saben apenas diferenciar colores, olores ni sabores. Hay que armarse de paciencia y practicar con todo, y con el tiempo y realizando numerosas catas de productos vas agudizando tu capacidad sensorial.

P.- La fase gustativa es la fase que más gusta al público en la celebración de la cata…¿Crees que esta fase es más importante que la fase visual y la olfativa?

R. Las tres fases son igual de importantes, porque cada una va dando diferente información acerca del producto. Aunque la fase gustativa sea la que más aceptación tiene por el público, he conocido personas que se quedan mirando y comparando colores de los distintos productos, así como los olores, lo cual da una preciosa situación de diversidad dentro de una cata.

P.- En algunos supermercados podemos ver que sorpresivamente las bodegas a través de sus agencias de publicidad contratan a azafatas en las degustaciones de sus vinos,…¿crees que lo hacen por precio, o porque desconocen como localizar a sumilleres que les ofrezcan este servicio?

R. En cuanto a los vinos, aún no he visto este tipo de degustaciones en supermercados. Puede ser que lo realicen por temas de dinero, pero creo que más bien no existe un conocimiento o no se han puesto los medios para conseguir que enólogos, principalmente por su conocimiento profundo en el mundo del vino, y sumilleres accedan a realizar estos servicios, porque además, son profesionales que sabrían vender probablemente de mejor forma el producto.

P.- ¿Qué sueles cobrar por persona en una cata, poniendo tú el producto y los materiales de cata?

R. Los precios de una cata varían principalmente por los tipos de productos a catar y el número de asistentes, no es lo mismo hacer una cata de vinos Jóvenes que de vinos Reserva o Gran Reserva. Como precio medio para una cata normal de vinos, estaría entre los 13-17€ por persona. 

P.- ¿Qué dirías a los Clientes de la Plataforma de Catasalacarta.com para que se animen a solicitarte presupuesto de cata?

R. Me encanta transmitir conocimientos en las catas, que la gente aprenda y se interese más y más por los productos que está catando, por su elaboración y sepan reconocer el trabajo que hay detrás de un producto bien hecho.

En cuanto a catas de vino, que son mi especialidad, y refiriéndome a catas con gente inexperta o que no tiene mucho contacto con el mundo del vino, no me satisface el simple hecho de dar una cata y adherirme de manera estricta al protocolo de realización, prefiero hacer la cata y explicar el por qué se realiza de una determinada forma y que la gente lo entienda, también resolver dudas que les vayan surgiendo y lo más importante, hacer a los asistentes partícipes de la cata. 

Muchas gracias María. Ha sido un placer pasar un rato tan agradable contigo hablando de las catas de vinos.

Aprovecho para hacerte publicidad… y para que aquellos que quieran solicitarte un presupuesto para cata de vino en Valladolid, lo hagan desde tu ficha de experta de cata haciendo clic aquí dónde dice “Solicitar servicio”.

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